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The New Catholic Ministry Appeal and Cathedraticum Tax

Bishop Parkes, diocesan leadership, and a task force studied the Annual Pastoral Appeal (APA), and the process by which the Diocesan Pastoral Center funds its expenses. After much consultation and review, the task force voted unanimously to implement a new financial structure for parishes, donors, and the Diocese. It lessens the financial burden on parishes, allows 100% of donor contributions to go toward ministries instead of administration costs, increases accountability and reduces confusion, that way they will be able to continue providing full transparency.

Therefore, there will be important changes, starting 2022, to the way the Diocese funds ministries and shared expenses.

Diocesan leadership provided through the office of the Bishop, Chancellor and Vicar General, necessary for shepherding our local church, will be funded by a Cathedraticum Tax equal to 2% of parish offertory and donations, less school support. This new taxation will start at the beginning of our next fiscal year (July 1st, 2022).

Diocesan ministries will be funded through a new voluntary Catholic Ministry Appeal, and the former Annual Pastoral Appeal (APA) will no longer take place. Administrative functions that serve our parishes, schools, and ministries such as Human Resources and Accounting will be supported through earnings from a trust.

This formula – a reduced Cathedraticum tax to fund leadership combined with a fundraising appeal focused entirely on ministries and services – is already successfully utilized by more than 100 dioceses across the country.

Parishes will be expected to participate in the Catholic Ministry Appeal by following the timeline, promoting the appeal to parishioners, and conducting a robust in-pew appeal at the appropriate time. If a parish does its “best effort” and does not achieve its goal for the Catholic Ministry Appeal (in our case it was set for $61,104.00), the parish will not be responsible for paying for the shortfall.


La Nueva Campaña del Ministerio Católico y El Nuevo Impuesto Diocesano: “Catedratico”

El obispo Parkes, el liderazgo diocesano y un equipo de trabajo estudiaron la Campaña Pastoral Anual (APA) y el proceso por el cual el Centro Pastoral Diocesano financia sus gastos. Después de muchas consultas y revisiones, el grupo de trabajo votó unánimemente para implementar una nueva estructura financiera para las parroquias, los donantes y la Diócesis. Disminuye la carga financiera sobre las parroquias, permite que el 100% de las contribuciones de los donantes se destinen a los ministerios, en lugar de destinarse a los costos de administración, aumenta la responsabilidad y reduce la confusión, de esa manera, la diócesis podrá continuar brindando total transparencia.

Por lo tanto, a partir de 2022, habrá cambios importantes en la forma en que la Diócesis financia los ministerios y los gastos compartidos.

El liderazgo diocesano, proporcionado a través de las oficinas del Obispo, del Canciller y del Vicario General, necesario para pastorear nuestra iglesia local, será financiado por un Impuesto llamado Catedrático, equivalente al 2% de las colectas parroquiales y donaciones (a ese total se le sustraerá el apoyo escolar). Esta nueva tributación comenzará a principios del próximo año fiscal (1de julio de 2022).

Los ministerios diocesanos serán financiados a través de una nueva Campaña del Ministerio Católico, y la antigua Campaña Pastoral Anual (APA), ya no se llevará a cabo. Las funciones administrativas que sirven a nuestras parroquias, escuelas y ministerios, como son Recursos Humanos y Contabilidad, se apoyarán a través de las ganancias de un fideicomiso.

Esta fórmula de obtener un Catedrático reducido para financiar el liderazgo combinado con una campaña para recaudación de fondos exclusivos para los ministerios y servicios ya es utilizada con éxito por más de 100 diócesis en todo el país.

Se espera que las parroquias participen en la Campaña del Ministerio Católico siguiendo el cronograma, promoviendo la participación consistente de sus feligreses en el momento apropiado. Si una parroquia hace su “mejor esfuerzo” y no logra la meta que se le ha fijado, (que en nuestro caso es de $ 61,104.00), la parroquia no será responsable de pagar el déficit.

Ustedes pueden buscar en nuestra página web un artículo que entra más en detalle acerca de estos asuntos, que lleva por título: “Preguntas Frecuentes”.

Gracias por su atención y sobre todo por su participación.